19 septiembre 2013

Todos los días empieza el colegio



Todas las mañanas hay que retomar el camino a clase, aunque prefiramos hacer otra cosa, no hayamos tenido tiempo de preparar las clases, tengamos miedo metido en el cuerpo o el cansancio y el desánimo se hayan apoderado de nosotros. Pero aceptar la mediocridad inevitable de lo cotidiano no significa condenarse sin remedio a la rutina y a la insignificancia. Ni, sobre todo, abandonar la esperanza de que pueda ocurrir algo importante, un día, en la clase. Philippe Meirieu

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